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Mi cuerpo estaba sudoroso bajo el corto impermeable, el pelo se me pegaba a la frente. Yo era una periodista muy célebre, una periodista deportiva, y ese renombre venía del hecho que hacía mis entrevistas en caliente, justo después del esfuerzo, en las duchas. (Sí, es realmente un sueño). Entré a las duchas, y todos los jugadores se voltearon hacia mí, todos desnudos, todos empapados, todos guapísimos y musculosos. A través del aire opaco que me rodeaba, pude ver que todos parecían muy simpáticos y dispuestos a colaborar con la Prensa. Todos tenían rostros afables y jóvenes. Sólo podía pensar que me daría a esos hombres, una masa masculina indefinida, anonima , y como si no estuviera ya lo bastante mojada esta idea me excitó aún más… " No os preocupéis, regresaré y habrá para todos, dije como la puta más caliene que me sentía, y les guiñé un ojo. Entré a las duchas, y todos los jugadores se voltearon hacia mí, todos desnudos, todos empapados, todos guapísimos y musculosos. A través del aire opaco que me rodeaba, pude ver que todos parecían muy simpáticos y dispuestos a colaborar con la Prensa. Todos tenían rostros afables y jóvenes. Lentamente, casi perezosamente, pasé la mano por la entrepierna. Estaba empapada, pero me pareció que después de una noche tan intensa, ¡era lo menos que me podía pasar ! (Primera parte) Mi excitación alentó a mis dos folladores, que se soltaron y empezaron a reventarme el culo y el coño. Perdí hasta la orientación, yo no era más que una bola de deseo ardiente, y quería que me follaran más fuerte, aún más rápido. Entré a las duchas, y todos los jugadores se voltearon hacia mí, todos desnudos, todos empapados, todos guapísimos y musculosos. A través del aire opaco que me rodeaba, pude ver que todos parecían muy simpáticos y dispuestos a colaborar con la Prensa. Todos tenían rostros afables y jóvenes. Inmediatamente, pude agarrar la polla de otro tío que se acercó casi automáticamente, y que estaba mejor montado que el resto, y esto me obligó a abrir enomemente la boca y forzar la mandíbula, casi asfixiandome. En esta ocasión tenía que entrevistar un equipo de fútbol, unos quince hombres si contamos los reemplazantes, y me habían prevenido que era un equipo al que no debía hacer esperar… El miembro que tenía en la mano me lo metí lentamente, saboreando la pequeña resistencia de mi cuerpo frente a una polla tan gruesa ; cuando estuvo adentro, empecé a hacer un movimiento de ida y venida , y no pude reprimir los gemidos que me hacía dar ese tío tan bien montado. Me tocaba un poco las tetas, cuando no eran las manos de los demás jugadores que me las apretaban ; mi cabeza daba vueltas, tanto era el placer que sentía por todos lados. Tomé su verga en la mano, la acaricié un momento, me acaricié la entrepierna con ella, la hice que me rozara el clitoris y el ano, esparciendo de esta manera el jugo que me bañaba el coño. Sentir esas pollas gruesas dentro de mi cuerpo me volvía loca de deseo ; sentía que pronto iba a tener otro orgasmo, y finalmente lo tuve al mismo tiempo que ellos me inundaban de esperma, e incluso pude gritar a pesar de la enorme polla que me impedía hasta respirar. Los dedos que me tomaban el coño fueron acelerando la cadencia, así como la lengua sobre mi clitoris : no puede reprimir una serie de gemidos, aunque era dificil por la enore polla que tenía en la boca. Sin duda, esto lo excitó aún más, y aceleró la cadencia con que me penetraba la boca ; por su gemido ronco supe que estaba a punto de correrse. Empezó a ir y venir en mi boca sin clemencia alguna, y que me tratara tan bruscamente, además de lo que sus amigos me hacían, hizo que me invadiera un ardor como antes de cada orgasmo. Al mismo tiempo que sentía esto, sentí toda su leche hirviendo en la garganta, y se deslizaba por mi rostro : esto intesificó aún más mi escandaloso orgasmo. En ese momento sentí que otro hombre se inclinó detrás mío, pude sentir su aliento sobre mi cuello. Me besó delicadamente las orejas y la nuca, y con un movimiento a la vez suave e implacable, emepezó a encularme. La idea de estar tan llena de todos lados me excitaba aún más. EL SUEÑO En esta ocasión tenía que entrevistar un equipo de fútbol, unos quince hombres si contamos los reemplazantes, y me habían prevenido que era un equipo al que no debía hacer esperar… Me apoyé en mis dos brazos para descansar un poco, pero ya otras manos me atrapaban. Aunque estaba en un estado casi halucinatorio, tenía todavía un poco de conciencia para ver que alrededor todos se masturbaban sin escrúpulos frente al espectáculo que les acababa de ofrecer. " No os preocupéis, regresaré y habrá para todos, dije como la puta más caliene que me sentía, y les guiñé un ojo. Tomé una polla con cada mano, mientras mi lengua afilada se ocupaba de otra polla, entonces me puse a mamar al mismo ritmo que follaba. Mi cuerpo estaba sudoroso bajo el corto impermeable, el pelo se me pegaba a la frente. Iba vestida, como de costumbre, de un pequeño impermeable en vinil negro, para protegerme de la humedad del lugar. Pero pensandolo bien no era muy útil, puesto que abajo no llevaba estrictamente nada. Llevaba únicamente un par de sandalias de tacón muy alto, y esto me obligaba a arquearme, proyectando de manera ostensible mis senos hacia adelante. Cuando me acerqué al umbral de la puerta, mi corazón empezó a latir precipitadamente : es la misma sensación cada vez, el vapor y el calor ambiente me ablandan las piernas, y esto me da ganas de frotarme contra todo lo que se me pone enfrente… Mientras estaba de rodillas sobre el embaldosado, un tío muy bien montado se acostó debajo de mí, deslizándose ágilmente hasta que nuestros sexos se tocaron, inflados de deseo. Entré a las duchas, y todos los jugadores se voltearon hacia mí, todos desnudos, todos empapados, todos guapísimos y musculosos. A través del aire opaco que me rodeaba, pude ver que todos parecían muy simpáticos y dispuestos a colaborar con la Prensa. Todos tenían rostros afables y jóvenes. Sabía que muchos de ellos no estaban satisfechos, y tenía unas ganas enormes de hacer gozar todas esas pollas bien duras. … y entonces abrí los ojos, acostada en mi camita. Me sentía muy caliente. Inmediatamente, pude agarrar la polla de otro tío que se acercó casi automáticamente, y que estaba mejor montado que el resto, y esto me obligó a abrir enomemente la boca y forzar la mandíbula, casi asfixiandome. Caí de rodillas, y como por efecto de magia mi equipo se alineó, muy disciplinadamente, presentandome una multitud de pollas que mamar. Todas eran distintas, y empecé a lamer la primera con deleite. Grandes o pequeñas, espesas, finas, gruesas, erguidas o un poco torcidas, todas esas pollas tenían personalidad propia, pero ese día todas eran mías. Podía hacerles pajas hasta que un largo chorro de jarabe blanco y cremoso surgiera de sus augustos capullos dulces y suaves como un fruto maduro: eran todas mías. Como una niña consentida, dejé escapar la primera polla de mi boca, y mientras la masturbaba con la mano izquierda me puse a mamar a su vecina. Tomé el glande en mi boca, como un bombon azucarado y jugoso, aspirando con pasión los jugos que me prodigaba, y luego me la comí entera, acariciando sus cojones con la mano derecha, masajeandolos al mismo ritmo con el que le mamaba. Contra toda expectativa, debo haberlo impresionado, porque empezó a gemir, y en dos o tres movimientos se corrió en mi boca, soltando chorros de esperam en mi garganta sedienta. Caí de rodillas, y como por efecto de magia mi equipo se alineó, muy disciplinadamente, presentandome una multitud de pollas que mamar. Todas eran distintas, y empecé a lamer la primera con deleite. Grandes o pequeñas, espesas, finas, gruesas, erguidas o un poco torcidas, todas esas pollas tenían personalidad propia, pero ese día todas eran mías. Podía hacerles pajas hasta que un largo chorro de jarabe blanco y cremoso surgiera de sus augustos capullos dulces y suaves como un fruto maduro: eran todas mías. Los dos hombres me follaban al mismo tiempo, mientras que el que me tomaba el coño se retiraba, el otro me metía su polla hasta el fondo del culo, y mientras este se retiraba suavemente, el primero me penetraba con un movimiento violento. Mientras tanto, acariciaba todavía las dos pollas que tenía entre las manos, sacudiéndolas con energía, lamentando no tener más bocas para mamarlas, y tragarmelas enteras, tomarme todo el esperma que me darían. El tío entró despacio, dandome el tiempo de acostumbarme a su ritmo. Cada centimetro que me metía hacía aumentar mi placer. Me había metido la polla hasta el fondo, sus cojones debían tocar literalmente los del otro tío. Su vientre se pegaba a mis nalgas en cada embestida. Armada de mi dictáfono a prueba de agua, me dirijí hacia las duchas de los vestidores. Caí de rodillas, y como por efecto de magia mi equipo se alineó, muy disciplinadamente, presentandome una multitud de pollas que mamar. Todas eran distintas, y empecé a lamer la primera con deleite. Grandes o pequeñas, espesas, finas, gruesas, erguidas o un poco torcidas, todas esas pollas tenían personalidad propia, pero ese día todas eran mías. Podía hacerles pajas hasta que un largo chorro de jarabe blanco y cremoso surgiera de sus augustos capullos dulces y suaves como un fruto maduro: eran todas mías. Muy excitada, me lo tragué todo y pasé a su vecino, mamando como una endemoniada mi tercera polla de la jornada, polla que su propietario no habia dejado de acariciarse mientras me veía en accón con sus colegas. Como una niña consentida, dejé escapar la primera polla de mi boca, y mientras la masturbaba con la mano izquierda me puse a mamar a su vecina. Tomé el glande en mi boca, como un bombon azucarado y jugoso, aspirando con pasión los jugos que me prodigaba, y luego me la comí entera, acariciando sus cojones con la mano derecha, masajeandolos al mismo ritmo con el que le mamaba. Contra toda expectativa, debo haberlo impresionado, porque empezó a gemir, y en dos o tres movimientos se corrió en mi boca, soltando chorros de esperam en mi garganta sedienta. El miembro que tenía en la mano me lo metí lentamente, saboreando la pequeña resistencia de mi cuerpo frente a una polla tan gruesa ; cuando estuvo adentro, empecé a hacer un movimiento de ida y venida , y no pude reprimir los gemidos que me hacía dar ese tío tan bien montado. Me tocaba un poco las tetas, cuando no eran las manos de los demás jugadores que me las apretaban ; mi cabeza daba vueltas, tanto era el placer que sentía por todos lados. La polla que mamaba estaba cada vez más gruesa, y me sentía tan bien, así de rodillas mamandola mientras el resto de la compañía me prodigaba caricias por todo el cuerpo. Me arquée aún más, abrí las piernas lo más que pude, quería que todas esas manos y dedos suguieran hurgandome. Yo les pertenecía. Me apoyé en mis dos brazos para descansar un poco, pero ya otras manos me atrapaban. Aunque estaba en un estado casi halucinatorio, tenía todavía un poco de conciencia para ver que alrededor todos se masturbaban sin escrúpulos frente al espectáculo que les acababa de ofrecer. Al tipo al que mamaba parecía encantarle la idea de que todos mis orificios estuvieran repletos, porque bruscamente sacó su polla de mi boca y se corrió en mi cara, llenándome el cuerpo de su epserma caliente. Esta era más gruesa que las dos anteriores, y cuando me la metía con fuerza me sentía al borde de la asfixia, pero nada lo detenía y continuaba a follarme la boca, en un constante ir y venir como lo hubiese hecho con mi coñito empapado. Me agarró la cabeza, como para no dejarme perder el ritmo que le gustaba, y se movía muy sensualmente, metiendome cad vez mas profundamente la polla en la garganta. (Primera parte) (Primera parte) Tomé su verga en la mano, la acaricié un momento, me acaricié la entrepierna con ella, la hice que me rozara el clitoris y el ano, esparciendo de esta manera el jugo que me bañaba el coño. (Primera parte) Estaba más y más excitada, sentía un íquido caliente que me corría por las piernas, y si hubiese tenido la boca libre hubiera podido gemir muy fuerte, mientras seguía haciendole pajas a todas las pollas que estaban alrededor. (Primera parte) Los dedos que me tomaban el coño fueron acelerando la cadencia, así como la lengua sobre mi clitoris : no puede reprimir una serie de gemidos, aunque era dificil por la enore polla que tenía en la boca. Sin duda, esto lo excitó aún más, y aceleró la cadencia con que me penetraba la boca ; por su gemido ronco supe que estaba a punto de correrse. Empezó a ir y venir en mi boca sin clemencia alguna, y que me tratara tan bruscamente, además de lo que sus amigos me hacían, hizo que me invadiera un ardor como antes de cada orgasmo. Al mismo tiempo que sentía esto, sentí toda su leche hirviendo en la garganta, y se deslizaba por mi rostro : esto intesificó aún más mi escandaloso orgasmo. En ese momento sentí que otro hombre se inclinó detrás mío, pude sentir su aliento sobre mi cuello. Me besó delicadamente las orejas y la nuca, y con un movimiento a la vez suave e implacable, emepezó a encularme. La idea de estar tan llena de todos lados me excitaba aún más. Armada de mi dictáfono a prueba de agua, me dirijí hacia las duchas de los vestidores. " Es el entrenador, debes irte inmediatamente, me dijo uno de mis amantes. El pito se acercaba peligrosamente… Los dedos que me tomaban el coño fueron acelerando la cadencia, así como la lengua sobre mi clitoris : no puede reprimir una serie de gemidos, aunque era dificil por la enore polla que tenía en la boca. Sin duda, esto lo excitó aún más, y aceleró la cadencia con que me penetraba la boca ; por su gemido ronco supe que estaba a punto de correrse. Empezó a ir y venir en mi boca sin clemencia alguna, y que me tratara tan bruscamente, además de lo que sus amigos me hacían, hizo que me invadiera un ardor como antes de cada orgasmo. Al mismo tiempo que sentía esto, sentí toda su leche hirviendo en la garganta, y se deslizaba por mi rostro : esto intesificó aún más mi escandaloso orgasmo. En ese momento sentí que otro hombre se inclinó detrás mío, pude sentir su aliento sobre mi cuello. Me besó delicadamente las orejas y la nuca, y con un movimiento a la vez suave e implacable, emepezó a encularme. La idea de estar tan llena de todos lados me excitaba aún más. Puse en marcha mi dictáfono, lo colgué a un gancho perdido en el muro, luego me quité el impermeable, dejandolo caer a mis pies. " No os preocupéis, regresaré y habrá para todos, dije como la puta más caliene que me sentía, y les guiñé un ojo. Sentir esas pollas gruesas dentro de mi cuerpo me volvía loca de deseo ; sentía que pronto iba a tener otro orgasmo, y finalmente lo tuve al mismo tiempo que ellos me inundaban de esperma, e incluso pude gritar a pesar de la enorme polla que me impedía hasta respirar. En ese momento sentí que otro hombre se inclinó detrás mío, pude sentir su aliento sobre mi cuello. Me besó delicadamente las orejas y la nuca, y con un movimiento a la vez suave e implacable, emepezó a encularme. La idea de estar tan llena de todos lados me excitaba aún más. Sabía que muchos de ellos no estaban satisfechos, y tenía unas ganas enormes de hacer gozar todas esas pollas bien duras. Iba vestida, como de costumbre, de un pequeño impermeable en vinil negro, para protegerme de la humedad del lugar. Pero pensandolo bien no era muy útil, puesto que abajo no llevaba estrictamente nada. Llevaba únicamente un par de sandalias de tacón muy alto, y esto me obligaba a arquearme, proyectando de manera ostensible mis senos hacia adelante. Cuando me acerqué al umbral de la puerta, mi corazón empezó a latir precipitadamente : es la misma sensación cada vez, el vapor y el calor ambiente me ablandan las piernas, y esto me da ganas de frotarme contra todo lo que se me pone enfrente… Mientras tanto, algunos de los hombres que estaban en fila se desplazaron y se pusieron detrás mío, a ambos lados. Se sentaron, o se arrodillaron. Yo era una periodista muy célebre, una periodista deportiva, y ese renombre venía del hecho que hacía mis entrevistas en caliente, justo después del esfuerzo, en las duchas. (Sí, es realmente un sueño).