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Puse en marcha mi dictáfono, lo colgué a un gancho perdido en el muro, luego me quité el impermeable, dejandolo caer a mis pies. doble penetraciónMe apoyé en mis dos brazos para descansar un poco, pero ya otras manos me atrapaban. Aunque estaba en un estado casi halucinatorio, tenía todavía un poco de conciencia para ver que alrededor todos se masturbaban sin escrúpulos frente al espectáculo que les acababa de ofrecer. bella puta desnuda gratisYo era una periodista muy célebre, una periodista deportiva, y ese renombre venía del hecho que hacía mis entrevistas en caliente, justo después del esfuerzo, en las duchas. 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Entonces se oyó un pito agudo y estridente. perra gratis(Primera parte) relatos sexo" Es el entrenador, debes irte inmediatamente, me dijo uno de mis amantes. mujeres maduras gratisMuy excitada, me lo tragué todo y pasé a su vecino, mamando como una endemoniada mi tercera polla de la jornada, polla que su propietario no habia dejado de acariciarse mientras me veía en accón con sus colegas. ninfo gratisTomé su verga en la mano, la acaricié un momento, me acaricié la entrepierna con ella, la hice que me rozara el clitoris y el ano, esparciendo de esta manera el jugo que me bañaba el coño. diálogos xxxLos dedos que me tomaban el coño fueron acelerando la cadencia, así como la lengua sobre mi clitoris : no puede reprimir una serie de gemidos, aunque era dificil por la enore polla que tenía en la boca. Sin duda, esto lo excitó aún más, y aceleró la cadencia con que me penetraba la boca ; por su gemido ronco supe que estaba a punto de correrse. Empezó a ir y venir en mi boca sin clemencia alguna, y que me tratara tan bruscamente, además de lo que sus amigos me hacían, hizo que me invadiera un ardor como antes de cada orgasmo. Al mismo tiempo que sentía esto, sentí toda su leche hirviendo en la garganta, y se deslizaba por mi rostro : esto intesificó aún más mi escandaloso orgasmo. ninfo gratisMuy excitada, me lo tragué todo y pasé a su vecino, mamando como una endemoniada mi tercera polla de la jornada, polla que su propietario no habia dejado de acariciarse mientras me veía en accón con sus colegas. manga adultoSabía que muchos de ellos no estaban satisfechos, y tenía unas ganas enormes de hacer gozar todas esas pollas bien duras. Tomé una polla con cada mano, mientras mi lengua afilada se ocupaba de otra polla, entonces me puse a mamar al mismo ritmo que follaba. Al tipo al que mamaba parecía encantarle la idea de que todos mis orificios estuvieran repletos, porque bruscamente sacó su polla de mi boca y se corrió en mi cara, llenándome el cuerpo de su epserma caliente. El tío entró despacio, dandome el tiempo de acostumbarme a su ritmo. Cada centimetro que me metía hacía aumentar mi placer. Me había metido la polla hasta el fondo, sus cojones debían tocar literalmente los del otro tío. Su vientre se pegaba a mis nalgas en cada embestida. Mientras estaba de rodillas sobre el embaldosado, un tío muy bien montado se acostó debajo de mí, deslizándose ágilmente hasta que nuestros sexos se tocaron, inflados de deseo. Sentir esas pollas gruesas dentro de mi cuerpo me volvía loca de deseo ; sentía que pronto iba a tener otro orgasmo, y finalmente lo tuve al mismo tiempo que ellos me inundaban de esperma, e incluso pude gritar a pesar de la enorme polla que me impedía hasta respirar. Armada de mi dictáfono a prueba de agua, me dirijí hacia las duchas de los vestidores. Mi cuerpo estaba sudoroso bajo el corto impermeable, el pelo se me pegaba a la frente. Mi excitación alentó a mis dos folladores, que se soltaron y empezaron a reventarme el culo y el coño. Perdí hasta la orientación, yo no era más que una bola de deseo ardiente, y quería que me follaran más fuerte, aún más rápido. Los dos hombres me follaban al mismo tiempo, mientras que el que me tomaba el coño se retiraba, el otro me metía su polla hasta el fondo del culo, y mientras este se retiraba suavemente, el primero me penetraba con un movimiento violento. Tomé su verga en la mano, la acaricié un momento, me acaricié la entrepierna con ella, la hice que me rozara el clitoris y el ano, esparciendo de esta manera el jugo que me bañaba el coño. Me tragué la polla hasta el fondo, a cada momento me golpeba el fondo de la garganta, pero estaba acostumbrada a esto, y me excitaba aún más. Me encanta sentir la boca llena por una pinga, mis labios y mi quijada bien abiertos para dar placer a un hombre. Me encanta que me follen fuerte y por todos lados. Sólo podía pensar que me daría a esos hombres, una masa masculina indefinida, anonima , y como si no estuviera ya lo bastante mojada esta idea me excitó aún más… Yo era una periodista muy célebre, una periodista deportiva, y ese renombre venía del hecho que hacía mis entrevistas en caliente, justo después del esfuerzo, en las duchas. (Sí, es realmente un sueño). Me levanté de un salto, puse de nuevo mi impermeable, mi dictáfono, preparandome a dejar a mis nuevos amigos. Al tipo al que mamaba parecía encantarle la idea de que todos mis orificios estuvieran repletos, porque bruscamente sacó su polla de mi boca y se corrió en mi cara, llenándome el cuerpo de su epserma caliente. Sentía las manos que me acariciaban los muslos, me abrían los labios y algunos se atreviron a mterme los dedos en lo más profundo del coño, mientras hubo uno que agarró con su boca mi clitoris hinchado. Armada de mi dictáfono a prueba de agua, me dirijí hacia las duchas de los vestidores. Los dedos que me tomaban el coño fueron acelerando la cadencia, así como la lengua sobre mi clitoris : no puede reprimir una serie de gemidos, aunque era dificil por la enore polla que tenía en la boca. Sin duda, esto lo excitó aún más, y aceleró la cadencia con que me penetraba la boca ; por su gemido ronco supe que estaba a punto de correrse. Empezó a ir y venir en mi boca sin clemencia alguna, y que me tratara tan bruscamente, además de lo que sus amigos me hacían, hizo que me invadiera un ardor como antes de cada orgasmo. Al mismo tiempo que sentía esto, sentí toda su leche hirviendo en la garganta, y se deslizaba por mi rostro : esto intesificó aún más mi escandaloso orgasmo. Esta era más gruesa que las dos anteriores, y cuando me la metía con fuerza me sentía al borde de la asfixia, pero nada lo detenía y continuaba a follarme la boca, en un constante ir y venir como lo hubiese hecho con mi coñito empapado. Entonces la enorme polla me llenó a su vez la boca de esperma, me lo tragué todo, como si mi vida dependiera de eso. Armada de mi dictáfono a prueba de agua, me dirijí hacia las duchas de los vestidores. Tomé su verga en la mano, la acaricié un momento, me acaricié la entrepierna con ella, la hice que me rozara el clitoris y el ano, esparciendo de esta manera el jugo que me bañaba el coño. Estaba completamente rodeada por estos hombres que estaban excitados como fieras, cada vez más excitados, y que tenían obviamente ganas de participar, en vez de quedarse viendo. Me agarró la cabeza, como para no dejarme perder el ritmo que le gustaba, y se movía muy sensualmente, metiendome cad vez mas profundamente la polla en la garganta. Puse en marcha mi dictáfono, lo colgué a un gancho perdido en el muro, luego me quité el impermeable, dejandolo caer a mis pies. Los dos hombres me follaban al mismo tiempo, mientras que el que me tomaba el coño se retiraba, el otro me metía su polla hasta el fondo del culo, y mientras este se retiraba suavemente, el primero me penetraba con un movimiento violento. … y entonces abrí los ojos, acostada en mi camita. Me sentía muy caliente. En ese momento sentí que otro hombre se inclinó detrás mío, pude sentir su aliento sobre mi cuello. Me besó delicadamente las orejas y la nuca, y con un movimiento a la vez suave e implacable, emepezó a encularme. La idea de estar tan llena de todos lados me excitaba aún más. Mi excitación alentó a mis dos folladores, que se soltaron y empezaron a reventarme el culo y el coño. Perdí hasta la orientación, yo no era más que una bola de deseo ardiente, y quería que me follaran más fuerte, aún más rápido. Sólo podía pensar que me daría a esos hombres, una masa masculina indefinida, anonima , y como si no estuviera ya lo bastante mojada esta idea me excitó aún más… El pito se acercaba peligrosamente… Los dos hombres me follaban al mismo tiempo, mientras que el que me tomaba el coño se retiraba, el otro me metía su polla hasta el fondo del culo, y mientras este se retiraba suavemente, el primero me penetraba con un movimiento violento. Mientras estaba de rodillas sobre el embaldosado, un tío muy bien montado se acostó debajo de mí, deslizándose ágilmente hasta que nuestros sexos se tocaron, inflados de deseo. Al tipo al que mamaba parecía encantarle la idea de que todos mis orificios estuvieran repletos, porque bruscamente sacó su polla de mi boca y se corrió en mi cara, llenándome el cuerpo de su epserma caliente. En esta ocasión tenía que entrevistar un equipo de fútbol, unos quince hombres si contamos los reemplazantes, y me habían prevenido que era un equipo al que no debía hacer esperar… Los dedos que me tomaban el coño fueron acelerando la cadencia, así como la lengua sobre mi clitoris : no puede reprimir una serie de gemidos, aunque era dificil por la enore polla que tenía en la boca. Sin duda, esto lo excitó aún más, y aceleró la cadencia con que me penetraba la boca ; por su gemido ronco supe que estaba a punto de correrse. Empezó a ir y venir en mi boca sin clemencia alguna, y que me tratara tan bruscamente, además de lo que sus amigos me hacían, hizo que me invadiera un ardor como antes de cada orgasmo. Al mismo tiempo que sentía esto, sentí toda su leche hirviendo en la garganta, y se deslizaba por mi rostro : esto intesificó aún más mi escandaloso orgasmo. " Es el entrenador, debes irte inmediatamente, me dijo uno de mis amantes. La polla que mamaba estaba cada vez más gruesa, y me sentía tan bien, así de rodillas mamandola mientras el resto de la compañía me prodigaba caricias por todo el cuerpo. Me arquée aún más, abrí las piernas lo más que pude, quería que todas esas manos y dedos suguieran hurgandome. Yo les pertenecía. Al tipo al que mamaba parecía encantarle la idea de que todos mis orificios estuvieran repletos, porque bruscamente sacó su polla de mi boca y se corrió en mi cara, llenándome el cuerpo de su epserma caliente. (Primera parte) Armada de mi dictáfono a prueba de agua, me dirijí hacia las duchas de los vestidores. Inmediatamente, pude agarrar la polla de otro tío que se acercó casi automáticamente, y que estaba mejor montado que el resto, y esto me obligó a abrir enomemente la boca y forzar la mandíbula, casi asfixiandome. Sólo podía pensar que me daría a esos hombres, una masa masculina indefinida, anonima , y como si no estuviera ya lo bastante mojada esta idea me excitó aún más… Se fueron retirando uno por uno, y se pusieron a acarciarme, mientras yo yacía exhjausta en el piso. Entonces se oyó un pito agudo y estridente. Los dedos que me tomaban el coño fueron acelerando la cadencia, así como la lengua sobre mi clitoris : no puede reprimir una serie de gemidos, aunque era dificil por la enore polla que tenía en la boca. Sin duda, esto lo excitó aún más, y aceleró la cadencia con que me penetraba la boca ; por su gemido ronco supe que estaba a punto de correrse. Empezó a ir y venir en mi boca sin clemencia alguna, y que me tratara tan bruscamente, además de lo que sus amigos me hacían, hizo que me invadiera un ardor como antes de cada orgasmo. Al mismo tiempo que sentía esto, sentí toda su leche hirviendo en la garganta, y se deslizaba por mi rostro : esto intesificó aún más mi escandaloso orgasmo. Me apoyé en mis dos brazos para descansar un poco, pero ya otras manos me atrapaban. Aunque estaba en un estado casi halucinatorio, tenía todavía un poco de conciencia para ver que alrededor todos se masturbaban sin escrúpulos frente al espectáculo que les acababa de ofrecer. Sentir esas pollas gruesas dentro de mi cuerpo me volvía loca de deseo ; sentía que pronto iba a tener otro orgasmo, y finalmente lo tuve al mismo tiempo que ellos me inundaban de esperma, e incluso pude gritar a pesar de la enorme polla que me impedía hasta respirar. Estaba completamente rodeada por estos hombres que estaban excitados como fieras, cada vez más excitados, y que tenían obviamente ganas de participar, en vez de quedarse viendo. Entonces la enorme polla me llenó a su vez la boca de esperma, me lo tragué todo, como si mi vida dependiera de eso. Sólo podía pensar que me daría a esos hombres, una masa masculina indefinida, anonima , y como si no estuviera ya lo bastante mojada esta idea me excitó aún más… Lentamente, casi perezosamente, pasé la mano por la entrepierna. Estaba empapada, pero me pareció que después de una noche tan intensa, ¡era lo menos que me podía pasar ! Mi excitación alentó a mis dos folladores, que se soltaron y empezaron a reventarme el culo y el coño. Perdí hasta la orientación, yo no era más que una bola de deseo ardiente, y quería que me follaran más fuerte, aún más rápido. Yo era una periodista muy célebre, una periodista deportiva, y ese renombre venía del hecho que hacía mis entrevistas en caliente, justo después del esfuerzo, en las duchas. (Sí, es realmente un sueño). Se fueron retirando uno por uno, y se pusieron a acarciarme, mientras yo yacía exhjausta en el piso. Entonces se oyó un pito agudo y estridente. Iba vestida, como de costumbre, de un pequeño impermeable en vinil negro, para protegerme de la humedad del lugar. Pero pensandolo bien no era muy útil, puesto que abajo no llevaba estrictamente nada. Llevaba únicamente un par de sandalias de tacón muy alto, y esto me obligaba a arquearme, proyectando de manera ostensible mis senos hacia adelante. Cuando me acerqué al umbral de la puerta, mi corazón empezó a latir precipitadamente : es la misma sensación cada vez, el vapor y el calor ambiente me ablandan las piernas, y esto me da ganas de frotarme contra todo lo que se me pone enfrente… Tomé una polla con cada mano, mientras mi lengua afilada se ocupaba de otra polla, entonces me puse a mamar al mismo ritmo que follaba. Armada de mi dictáfono a prueba de agua, me dirijí hacia las duchas de los vestidores. Estaba completamente rodeada por estos hombres que estaban excitados como fieras, cada vez más excitados, y que tenían obviamente ganas de participar, en vez de quedarse viendo. Iba vestida, como de costumbre, de un pequeño impermeable en vinil negro, para protegerme de la humedad del lugar. Pero pensandolo bien no era muy útil, puesto que abajo no llevaba estrictamente nada. Llevaba únicamente un par de sandalias de tacón muy alto, y esto me obligaba a arquearme, proyectando de manera ostensible mis senos hacia adelante. Cuando me acerqué al umbral de la puerta, mi corazón empezó a latir precipitadamente : es la misma sensación cada vez, el vapor y el calor ambiente me ablandan las piernas, y esto me da ganas de frotarme contra todo lo que se me pone enfrente… Iba vestida, como de costumbre, de un pequeño impermeable en vinil negro, para protegerme de la humedad del lugar. Pero pensandolo bien no era muy útil, puesto que abajo no llevaba estrictamente nada. Llevaba únicamente un par de sandalias de tacón muy alto, y esto me obligaba a arquearme, proyectando de manera ostensible mis senos hacia adelante. Cuando me acerqué al umbral de la puerta, mi corazón empezó a latir precipitadamente : es la misma sensación cada vez, el vapor y el calor ambiente me ablandan las piernas, y esto me da ganas de frotarme contra todo lo que se me pone enfrente… El miembro que tenía en la mano me lo metí lentamente, saboreando la pequeña resistencia de mi cuerpo frente a una polla tan gruesa ; cuando estuvo adentro, empecé a hacer un movimiento de ida y venida , y no pude reprimir los gemidos que me hacía dar ese tío tan bien montado. Me tocaba un poco las tetas, cuando no eran las manos de los demás jugadores que me las apretaban ; mi cabeza daba vueltas, tanto era el placer que sentía por todos lados. Tomé su verga en la mano, la acaricié un momento, me acaricié la entrepierna con ella, la hice que me rozara el clitoris y el ano, esparciendo de esta manera el jugo que me bañaba el coño. Al tipo al que mamaba parecía encantarle la idea de que todos mis orificios estuvieran repletos, porque bruscamente sacó su polla de mi boca y se corrió en mi cara, llenándome el cuerpo de su epserma caliente. Se fueron retirando uno por uno, y se pusieron a acarciarme, mientras yo yacía exhjausta en el piso. Entonces se oyó un pito agudo y estridente. Mientras tanto, algunos de los hombres que estaban en fila se desplazaron y se pusieron detrás mío, a ambos lados. Se sentaron, o se arrodillaron. Puse en marcha mi dictáfono, lo colgué a un gancho perdido en el muro, luego me quité el impermeable, dejandolo caer a mis pies. Tomé una polla con cada mano, mientras mi lengua afilada se ocupaba de otra polla, entonces me puse a mamar al mismo ritmo que follaba. Muy excitada, me lo tragué todo y pasé a su vecino, mamando como una endemoniada mi tercera polla de la jornada, polla que su propietario no habia dejado de acariciarse mientras me veía en accón con sus colegas. Se fueron retirando uno por uno, y se pusieron a acarciarme, mientras yo yacía exhjausta en el piso. Entonces se oyó un pito agudo y estridente. Muy excitada, me lo tragué todo y pasé a su vecino, mamando como una endemoniada mi tercera polla de la jornada, polla que su propietario no habia dejado de acariciarse mientras me veía en accón con sus colegas. El pito se acercaba peligrosamente… Se fueron retirando uno por uno, y se pusieron a acarciarme, mientras yo yacía exhjausta en el piso. Entonces se oyó un pito agudo y estridente. Como una niña consentida, dejé escapar la primera polla de mi boca, y mientras la masturbaba con la mano izquierda me puse a mamar a su vecina. Tomé el glande en mi boca, como un bombon azucarado y jugoso, aspirando con pasión los jugos que me prodigaba, y luego me la comí entera, acariciando sus cojones con la mano derecha, masajeandolos al mismo ritmo con el que le mamaba. Contra toda expectativa, debo haberlo impresionado, porque empezó a gemir, y en dos o tres movimientos se corrió en mi boca, soltando chorros de esperam en mi garganta sedienta. Me apoyé en mis dos brazos para descansar un poco, pero ya otras manos me atrapaban. Aunque estaba en un estado casi halucinatorio, tenía todavía un poco de conciencia para ver que alrededor todos se masturbaban sin escrúpulos frente al espectáculo que les acababa de ofrecer.